Friday, July 10, 2009

COMUNICADO DE CECILIA PANDO- LEER CON TRANQUILIDAD

COMUNICADO DE AFyAPPA NRO 11/09

Guerrillero y Militares fundidos en un abrazo

El día miércoles 8 de julio, algunos tuvimos la oportunidad de vivir una experiencia inolvidable. Como un símbolo de paz, el ex guerrillero Luis Labraña se hizo presente en la prisión de Campo de Mayo para visitar a sus viejos enemigos de los 70.

En el ambiente había mucha tensión, producto de la expectativa. El “todos libres o todos presos” del ex montonero sembraba actitudes positivas, pero otros, como el Tomás del Evangelio, teníamos serias dudas de lo que ocurriría en el encuentro. Había mucha sangre derramada. Mucho odio y resentimiento ¿Qué podría pasar?.

Pero la realidad superó todo lo imaginable y la grandeza de los combatientes se impuso sobre la mezquindad de los mercaderes de la memoria. La mirada franca y el abrazo emocionado de soldados que habían combatido en trincheras opuestas, puso de manifiesto que la pacificación nacional es posible.

Pudimos disfrutar ese momento mágico, entre otros, los representantes de UNO AMÉRICA en Argentina, Jorge Mones Ruiz y Liliana Raffo de Fernández Cutiellos; el Teniente Coronel Retirado Emilio Nani y el Director de la Revista B1, José D´Angelo Rodríguez.

Y quienes vivimos esta experiencia, deseamos que muy pronto toda la sociedad pueda experimentar ese reencuentro entre hermanos. A Luis Labraña y a los soldados detenidos, muchas gracias por permitirnos seguir soñando con una Argentina para todos.

María Cecilia Pando

Reproducimos a continuación, las palabras pronunciadas por el Ex montonero en el Penal de Campo de Mayo.

7 de Julio de 2009
Pabellón de detenidos, Campo de Mayo

“Si cada hecho histórico se vuelve intocable tras haber sido declarado por ley genocidio o crimen contra la humanidad, se está condenando a muerte la investigación histórica y, por ende, cristalizando la historia de una nación”.
Pierre Nora

Bueno, aquí estoy. Se preguntarán a qué vine, por qué vine. Vine a refrendar con los hechos las palabras que vertí en la presentación del libro Volver a matar del Tata Yofre.

Vine a demostrar que soy consecuente. Pero, vine fundamentalmente a conocer al otro y que el otro, en estos tiempos viscosos y de relativa paz, me pueda conocer. “Pensá siempre que, detrás de tu enemigo, hay un ser humano”.

El otro es aquel que nos mira, nos juzga y nos acompaña en la vida, en este haz de luz efímero que recorre la noche de la historia.

Y así, nos vamos yendo los unos y los otros, un poco antes, un poco de después, pero siempre dentro de los límites que Dios nos impuso.

No existimos el uno sin el otro. Somos omnipresentes en la Argentina de estos dos siglos. No podrán escribir nunca la verdadera historia si se continúa negando la verdad, por más dura y cruel que sea, y la importancia de la guerra de los 70.

Ayer nos enfrentamos. Hablo en forma personal, sin metáfora alguna. Nos enfrentamos los que estamos en esta mesa: ustedes y yo, con el mismo odio, con la misma pasión, en nombre de la Patria.

Muchos caímos, otros estamos libres y otros estamos presos. Pasaron más de treinta años y el rencor hizo nido en la memoria. Y ésta, tan frágil, tan emotiva y maleable, se adhiere a la conciencia popular como un hongo, un estupefaciente que hipnotiza e idiotiza. Y la idiotez tiene una capacidad de reproducción geométrica que no tiene la inteligencia.

Esta memoria fugaz y reproductiva que imposibilita la visión histórica de las últimas décadas fue instalada mediáticamente para sustentar la fábula del inocente y de los dos demonios.

Sólo existió un demonio al acecho y dos ángeles guardianes que combatieron entre sí en su profundo amor al país.

Es imposible luchar contra la popularidad de una memoria distorsionada. La utilización de la memoria es el instrumento, por excelencia, de las minorías autovictimizadas y exigentes en contraposición a la historia.

La memoria, como normativa de estudio del pasado, destruye la esencia de los valores históricos de un país, dificulta la construcción de una nación.
Esta historia fue contruída por nosotros. “La historia reúne, la memoria divide.”

Lic. Luis Labraña

34to Homenaje a las Víctimas del Terrorismo en Plaza de Mayo

Como todos los primeros martes de cada mes, el día 07 de julio, a las 18:00 horas, un grupo de argentinos, cada día más numeroso, volvió a congregarse en Plaza de Mayo para rendir un justo y merecido Homenaje a las Víctimas del Terrorismo. A todos los que pudieron estar presentes y a los que nos acompañaron con el corazón, nuestro agradecimiento.

Para ver imágenes de lo desarrollado, los invitamos a acceder a esta dirección de Internet:http://www.youtube.com/watch?v=sp-k7dWwZIA

Palabras pronunciadas en el Acto:

Desarrollamos hoy el Trigésimo Cuarto Homenaje a las Víctimas del Terrorismo en esta histórica plaza. Recordamos a las víctimas del odio de los 70 y a las víctimas actuales de los mismos personajes siniestros, aquellos que hace más de 30 años, intentaron imponernos a sangre y fuego su modelo cubano de país.

Recordamos en esta oportunidad a aquellos hombres y mujeres asesinados por las organizaciones terroristas entre el 2 de junio y el 7 de julio, en el período comprendido entre los años 1970 y 1980. Cincuenta y cinco fueron las víctimas caídas en ese lapso de tiempo.

Siete pertenecientes a las Fuerzas Armadas, un efectivo de las Fuerzas de Seguridad y veintinueve miembros de las fuerzas policiales encontraron la muerte en ese plan sistemático de eliminación de personal uniformado. Para los imberbes de ayer y de hoy, las Fuerzas Armadas y de Seguridad eran el brazo armado de la oligarquía.

Dieciocho civiles también encontraron la muerte durante aquel período. Ocho empresarios, cinco sindicalistas, un ama de casa, dos funcionarios y dos estudiantes perdieron sus vidas durante el demencial intento de construir por la fuerza un estado socialista. Como decimos siempre, esto prueba que existían grupos humanos con identidad propia, que recibían los ataques sistemáticos de las organizaciones terroristas. Por definición todos estos delitos son Crímenes de Lesa Humanidad. Militares, Policías, Sindicalistas y Empresarios constituían grupos humanos que debían ser eliminados de la faz de la tierra por representar los intereses de la odiada oligarquía.

Por su representatividad, rescataremos del olvido algunos de estos crímenes.

El día 04 de julio del año 1975, a las 00:15 horas, un poderoso artefacto explosivo detonaba en El Ibérico, un bar localizado en el centro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El objetivo: dar muerte a un oficial retirado de la marina de guerra. Los responsables: un comando de la organización terrorista montoneros. El resultado de la operación: la muerte de Mario Ramón Filippini, un parroquiano que circunstancialmente se encontraba en el lugar y más de 7 heridos de gravedad. Lo inexplicable: en el atentado habría tenido participación, entre otros, el actual canciller argentino Jorge Enrique Taiana.

El 13 de junio de 1976 encuentra la muerte el Capitán de Corbeta Jorge Bigliardi, en manos de un comando montonero que operaba en la zona de La Plata. El actor material de este crimen, al decir de la denuncia pública establecida en “Los Montoneros de su Majestad”, fue el actual embajador en España, Carlos Bettini. Ese homicidio habría constituido el bautismo de sangre del conocido “Soldado Emilio”, como era conocido el actual funcionario en el ambiente de la organización terrorista.

El día 02 de julio de aquel año, la demencia quedó nuevamente al descubierto. Al mediodía, la misma organización terrorista hizo detonar una poderosa carga explosiva en el comedor de la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal Argentina. Era un lugar de esparcimiento, normalmente utilizado por policías de baja graduación y familiares y amigos de aquellos, como lo prueban la jerarquía de los 23 miembros de la policía que encontraron la muerte sin posibilidad alguna de defenderse. También murió en el atentado una ama de casa que nada tenía que ver con las fuerzas de seguridad. Se trata de la señora Josefina Cepeda, que ese día compartía el almuerzo con una amiga en el sitio de la tragedia. 66 heridos, algunos de gravedad, completaron la lista de las víctimas.

La operación fue planeada y dirigida por la estructura de inteligencia de la organización montoneros, que estaba a órdenes del terrorista y escritor Rodolfo Walsh, oficial primero de la organización delictiva. Este, asimismo, era el superior inmediato de Horacio Verbitsky, oficial segundo de dicha organización y responsable del departamento fuerzas de seguridad y policiales.

La bomba utilizada era del tipo vietnamita y estaba formada por nueve kilogramos de trotyl y 5 kilogramos de bolas de acero, introducidas en el comedor por un policía infiltrado en la institución. El explosivo fue entregado al responsable directamente por Rodolfo Walsh, en cuya memoria el ex presidente Néstor Kirchner lanzó con su imagen una estampilla del correo central en el año 2006. De este asesino, responsable de la muerte de 24 argentinos, diría tiempo atrás el actual secretario de algunos derechos humanos,: “Rodolfo Walsh fue un brillante intelectual, que al asumir un compromiso ético con su pueblo sumó la acción a las ideas y resultó víctima de la intolerancia y el odio de los enemigos de la libertad”.

El atentado terrorista a la AMIA, recordado días atrás en nuestra patria, dejó el triste saldo de 86 argentinos muertos. El de la Embajada de Israel hizo lo propio con 29 víctimas. Para la justicia local e internacional, ambos fueron crímenes de lesa humanidad, que por lo tanto no prescriben en el tiempo y sus responsables podrán ser perseguidos penalmente hasta que paguen su delito.

Por razones incomprensibles para cualquier ser humano, especialmente para las víctimas del terrorismo montonero, el criterio para juzgar el atentado al comedor de la superintendencia de la policía federal es bien distinto. Para la Jueza Servini de Cubría, el asesinato de 24 argentinos y la existencia de más de 60 heridos de gravedad, no puede ser catalogado como crimen de lesa humanidad, por haber prescripto en el tiempo... Y sus responsables directos e indirectos pueden seguir gozando de impunidad. Una muestra más de la desigualdad ante la ley. Justicia para todos, menos para el caso de que los victimarios sean amigos de la casa rosada.

Pero el tiempo de las vacas gordas ya se les ha terminado a los viejos montoneros reciclados que rodean a la pareja presidencial. Los expulsados del peronismo y de plaza de mayo en el 74 empiezan a sentir que el pueblo argentino les vuelve a dar la espalda. Como no podía ser de otra manera. Su tiempo de venganza está llegando a su fin y tal vez llegue la hora de la verdadera justicia.

Por eso volvemos a la plaza los primeros martes de cada mes. Para pedir y reclamar por las Víctimas del Terrorismo, tanto de aquellas que perdieron la vida en los 70, como de aquellos que en el presente reciben la misma persecución, esta vez disfrazada de justicia y que se encuentran injustamente detenidos en cárceles comunes. Por ellos y por sus familiares no abandonaremos nuestro reclamo.

Muchas gracias
Los invitamos a ingresar a nuestra página de Internet en http://afyappa.blogspot.com/

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